Test de inteligencia canina de Stanley Coren.

   
Condiciones previas
  1. El test  de inteligencia canina de Stanley Coren, está elaborado de forma que cada una de las pruebas se puede hacer por separado, de manera totalmente independiente y con el orden que nos apetezca, salvo las pruebas 7 y 8 , que deben realizarse en la misma sesión y empezando por la 7.
  2. Es conveniente realizar las pruebas en varias sesiones a lo largo de varios días, para que el cansancio o la falta de apetito del perro, no entorpezcan el resultado final.
  3. Para realizar el test necesitaremos una serie de objetos, tales como un cronómetro, una trailla, un collar, una toalla grande y una pequeña, una tabla, algo que nos sirva de peso  y un puñado de golosinas.
  4. Para que el test  sea válido el perro,  deberá tener al menos  un año,  haber convivido como mínimo 3 meses con la persona que hará de examinador y haber vivido en el mismo lugar donde  se le realizan las pruebas al menos durante 10 semanas.
  5. Los resultados deben obtenerse a la primera, si repetimos las pruebas, los resultados estarán falseados pues el perro ya tiene una experiencia  previa  y los realizará con mayor diligencia.
  6. Debemos tomarnos las pruebas como un juego, sin alterarnos demasiado, intentando no poner nervioso al perro. Algunos ejercicios requerirán que animemos al perro, en otros habremos de quedarnos quietos, e incluso  en algunos tendremos que indicarle al perro lo que queremos de él .

 

TEST 1: inteligencia observacional

Se trata de que el perro realice asociaciones cotidianas que ha aprendido durante su estancia en la casa.
Escojamos un momento del día en que normalmente no sacamos a nuestro perro a pasear. Asegurémonos de que el perro está despierto y que se encuentra en el mismo espacio de la casa que nosotros. En el momento en que nos dirija la mirada, cogeremos silenciosamente el abrigo, las llaves y la correa del perro (si solemos usarla) y nos detendremos, sin adelantarnos hacia la puerta.

  • Si el perro corre hacia la puerta o se dirige hacia nosotros mostrando excitación e interés, le daremos 5 puntos. Si no hace ninguna de las dos cosas, nos acercare­mos a la puerta y nos detendremos otra vez.
  • Si el perro viene hacia nosotros con la intención de salir de paseo, puntuaremos 4.
  • Si tampoco lo hace, colocaremos la mano sobre el pomo de la puerta y lo moveremos varias veces haciendo ruido. Si el perro se acerca, le daremos 3 puntos.
  • Si el perro presta atención a todos estos movimientos pero no se acerca ni a nosotros ni a la puerta, puntuaremos 2.
  • Si el perro no atiende en absoluto a esta sucesión de acciones, le daremos 1 punto.

 

TEST 2 : resolución de problemas

Con una lata vacía (del tamaño aproximado de una lata de sopa), alguna golo­sina o alimento y un cronómetro, podemos iniciar el ejercicio. En primer lugar, enseñaremos al pe­rro el trozo de comida y dejaremos que lo huela. Después, con grandes aspavientos, colocaremos el trocito de alimento en el suelo y pondremos la lata vacía encima de forma que lo cubra. Pondremos el cronómetro en marcha y alentaremos al perro a que consiga la comida.

  • Si el perro empuja la lata de un golpe y obtiene el pedazo en 5 segundos o menos serán 5 puntos.
  • Entre 5 y 15 segundos, 4 puntos.
  • Entre 15 y 30 segundos, 3 puntos.
  • Entre 30 y 60 segundos, 2 puntos.
  • Si el perro intenta obtenedo olfateando la lata pero no consigue llegar al alimento después de 1 minuto, le daremos 1 punto.
  • Si el perro no hace ningún esfuerzo para obtener la comida, O puntos.

 

TEST 3 : aprendizaje medioambiental y de atención

Mientras el perro está en el exterior de la casa, nosotros o algún ayudante debe cambiar los muebles de sitio en una habitación que el perro conoce. Por ejemplo, podemos añadir unas cuantas sillas a la habitación, desplazar un mueble grande al centro de la sala, colocar una mesita en un rincón inusual, adelantar una silla de pared hacia el centro o desordenar los muebles de una forma que se note que la habitación ha cambiado de aspecto. Seguidamente introduciremos al perro en la sala, dispararemos el cronómetro, y permaneceremos inmóviles.

  • Si en cuestión de 15 segundos el perro se percata de que algo ha cam­biado en la sala y empieza a investigar siguiendo rastros u olfateando los muebles, obtendrá 5 puntos.
  • Si se da cuenta de los cambios y trata de oler algún mueble entre 15 y 30 segundos, le daremos 4 puntos. Entre 30 y 60 segundos, 3 puntos.
  • Si el perro estudia la situación de­talladamente y parece darse cuenta de algunas diferencias pero no ex­plora ningún espacio en particular, obtendrá 2 puntos.
  • Si transcurre un minuto y el perro permanece indiferente a la situación, 1 punto.

 

TEST 4 : resolución de problemas

Se necesita una toalla grande de baño, una manta pequeña o un retal de tela pesada. Antes de comenzar es importante asegurarse de que el perro está despierto y activo y, después, le ofreceremos la toalla para que la huela. Seguidamente, mediante un movimiento rápido (podemos practicar antes de que el perro entre en acción) cubriremos la cabeza y el cuello del perro con la toalla de forma que no pueda ver nada. Pondremos el reloj en funcionamiento y esperaremos en silencio.

  • Si el perro se retira la toalla de la cabeza en menos de 15 segundos, 5 puntos.
  • Entre 15 y 30 segundos, 4 puntos.
  • Entre 30 y 60 segundos, 3 puntos.
  • Entre 1 y 2 minutos, 2 puntos.
  • Si el perro no se libera de la toalla pasados 2 minutos, le daremos 1 punto.

 

TEST 5 : capacidad de aprendizaje social

La iniciaremos en el momento en que nuestro perro esté sentado a unos dos metros de distancia de nosotros pero sin haberle ordenado que se siente ni que permanezca quieto. En ese momento, lo miraremos fijamente a los ojos. A partir del instante en que el perro nos mira, contamos mentalmente hasta tres y le dedicamos una enorme sonrisa.

  • Si el perro se dirige hacia nosotros meneando el rabo, le daremos 5 puntos.
  • Si el perro sólo se acerca lentamente, o se queda a mitad de camino sin mover la cola, obtendrá 4 puntos.
  • Si el perro se incorpora o cambia de posición, sentándose si estaba tumbado, pero sin acercarse a nosotros, 3 puntos.
  • Si el perro se distancia todavía más, 2 puntos.
  • Si no presta ninguna atención, le daremos 1 punto.

 

TEST 6 : resolución de problemas complejos

Usaremos una toa­lla pequeña o un paño de cocina (no sirve la misma toalla del ejercicio número 4). Enseñaremos al perro una galleta y se la acercaremos al hocico para que pueda olerla durante 5 segundos. Acto seguido, exagerando el movimiento, colocaremos la galleta en el suelo y, mientras el perro observa detenidamente, le echaremos la toalla encima para que la cubra. Con el reloj en marcha, alentaremos al perro a que se haga con la galleta.

  • Si la consigue en menos de 15 segundos, obtendrá 5 puntos.
  • entre 15 y 30 segundos, la puntuación será 4.
  • entre 30 y 60 ségundos, 3 puntos.
  • entre 1 y 2 minutos, 2 puntos.
  • Si el perro trata de obtener la galleta pero abandona su intento, le daremos 1 punto.
  • Si el perro, transcurridos 2 minutos, no intenta siquiera conseguir la galleta, la puntuación será O.

 

TEST 7 : memoria a corto plazo

Debe siempre realizarse antes que el test número 8. Es importante realizar el ejercicio en una habitación de tamaño normal que no contenga muchos muebles u otras piezasque obstruyan el paso. Necesitaremos un trozo de comida que no desprenda un olor fuerte (de lo contrario la capacidad de olfato del perro falsearía los resultados). Si no tenemos la seguridad de que nuestro perro se sentará y permanecerá quieto hasta que le demos la instrucción, podemos pedir ayuda a alguna persona para que sujete al animal. Para empezar, ataremos la correa al collar del perro y le obligaremos a sentarse en el centro de la habitación. Cuando el perro nos mire, le mostraremos el cebo. Puede ocurrir que el perro lo huela. Después, haciendo grandes ademanes (pero nunca emitiendo sonidos), depositaremos el cebo en una esquina verificando que el perro nos observe mientras lo hacemos. Sacaremos al perro de la habitación, le haremos dar una vuelta en círculo y lo conduciremos de nuevo al centro del cuarto. Este procedimiento de salir y entrar no debe durar más de 15 segundos. Le quitaremos la correa al perro y pondremos el cronómetro en marcha.

  • Si el perro va directo al cebo, los puntos obtenidos serán 5.
  • Si el perro se dispone a olfatear el zócalo de la habitación y llega hasta el pedazo de comida, obtendrá 4 puntos.
  • Si el perro busca el cebo al azar y lo encuentra en el plazo de 45 segundos, le daremos 3 puntos.
  • Si tenemos la sensación de que el perro busca el cebo pero no da con él transcurridos los 45 segundos de tiempo, obtendrá 2 puntos.
  • Si el perro no se esfuerza en buscar la comida, le daremos 1 punto.

 

TEST 8 : memoria a largo plazo

Debe realizarse inmediatamente después del test número 7. La disposición del espacio es idéntica a la anterior. De todas formas debemos colocar el cebo en un rincón diferente del que hemos utilizado en el ejercicio de memoria a corto plazo. Haremos salir al perro de la habitación durante 5 minutos. Seguidamente lo dirigiremos al centro de la sala, le quitaremos la correa y pondremos en marcha el cronómetro.

  • Si el perro va directamente hacia el cebo, marcaremos 5 puntos.
  • Si el perro se dirige a la esquina donde se encontraba el cebo de la primera prueba y, justo después, se dirige al rincón correcto, obtendrá 4 puntos.
  • Si el perro olfatea por la habitación y acaba descubriendo el cebo, 3 puntos. Si el perro busca sin pensar pero lo encuentra por casualidad antes de 45 segundos, 2 puntos.
  • Si el perro parece que está buscando el cebo pero no lo encuentra pasados los 45 segundos, 1 punto.
  • Si no intenta buscarlo, O puntos.

 

TEST 9 : resolución de problemas y capacidad de manipulación

Necesitamos algún objeto parecido a una mesa baja, que podemos construir con libros de gran tamaño o con un tablón de madera apoyado sobre ladrillos, lo equilibraremos de forma que no se balancee con el fin de que el perro no pueda desmontar la «mesa». Se trata de montar una estructura parecida a una mesa con el tablero lo suficientemente cercano al suelo para que el perro no pueda introducir la cabeza por debajo pero también lo suficientemente alto para que pueda meter las patas por debajo. Una altura de siete u ocho centímetros es la apropiada para perros de talla mediana. También puede utilizarse un sillón o un sofá. Cuando el perro nos mire desde una distancia cercana, debemos enseñarle el cebo y dejar que lo huela, y, después, depositaremos el cebo debajo de la instalación o mueble haciendo gestos vistosos. Con el reloj ya en marcha, animaremos al perro a que lo coja.

  • Si el perro logra pillarlo con las patas en menos de 60 segundos, le daremos 5 puntos.
  • Si lo hace entre 1 y 3 minutos de tiempo, 4 puntos.
  • Si el perro trata de obtenerlo con el morro y no lo consigue y después utiliza las patas pero pasados 3 minutos tampoco lo ha conseguido, 3 puntos.
  • Si no usa las patas y sólo olfatea e intenta pescar el cebo con el morro varias veces y finalmente se cansa, 2 puntos.
  • Si después de 3 minutos el perro no ha hecho ningún esfuerzo para conseguir el cebo, 1 punto.

 

TEST 10 : comprensión de lenguaje

El perro tiene que estar sentado cómodamente a unos dos metros de distancia de nosotros como mínimo. Con el mismo tono con que solemos llamar a nuestro perro, pronunciaremos la palabra «nevera».

  • Si el perro parece responder a la llamada acercándose a nosotros, obtendrá 3 puntos.
  • Si el perro no se acerca, diremos la palabra «película» con el mismo tono y premiaremos con 2 puntos si acude.
  • Si el perro permanece inmóvil, diremos su nombre (añadiendo «ven»). Si se acerca o hace algún movimiento con la intención de llegar hasta nosotros, obtendrá 5 puntos.
  • Sino es así, diremos su nombre por se­gunda vez. Si se acerca, le daremos 4 puntos.
  • si no se mueve, 1 punto.

 

TEST 11: proceso de aprendizaje

La mejor manera de medir la capacidad de aprender es comprobando si nuestro perro ha aprendido bien lo que le hemos enseñado. Para este objetivo, utilizaremos una orden completamente nueva para los perros, la orden «enfrente». Esta palabra, al ser desconocida para el perro, produce que responda con un comportamiento nuevo. El animal abandona su posición «inicial», avanza un paso, para colocarse de frente hacia nosotros y se sienta con el morro apuntando a nuestras rodillas. Si deseamos que no haya ningún error en los resultados, hemos de aplicar la prueba en unas condiciones normales y constantes. Es muy importante seguir las instrucciones al pie de la letra en lo que se refiere al número de repeticiones y a la clase de movimientos durante el entrenamiento. Esta prueba es más larga que las otras, en total durará unos 10 minutos.

Necesitaremos una bolsa llena de golosinas para perros. Durante esta breve tanda de ejercicios y entrenamiento, tendremos que alabar al perro continuamente. En primer lugar, el perro debe sentarse en la posición «inicial», es decir, al Iado de nuestra rodilla izquierda. (dando por hecho que el perro conoce esta orden. Si no es así, antes debemos enseñarsela ) El perro debe tener el collar puesto y la correa atada .

Pruebas 1 y 3: para empezar pronunciaremos claramente la orden enfrente acompañada de una señal de la mano, es decir, daremos palmaditas leves en nuestras piernas, encima de las rodillas, con una o ambas manos. (Si por casualidad utilizamos de forma habitual la orden enfrente con otro objetivo, cambiaremos el término y diremos por ejemplo, delante.) Es natural que el perro no sepa qué queremos decir, por lo tanto, deberemos ayudarle a que tome esta posición. Lo haremos avanzando un paso o dos con nuestra pierna derecha, tirando de la correa horizontalmente con respecto a la cabeza del perro haciendo que éste se levante y avance un paso. Seguidamente, retrocederemos un paso con nuestra pierna derecha tirando de la correa de forma que el perro se gire hacia nosotros . Luego, obligaremos al perro a sentarse enfrente de nosotros. Después lo elogiaremos o le daremos una golosina. Volveremos a colocar el perro en la posición «inicial», al Iado de nuestra rodilla izquierda, y repetiremos el ejercicio.

Pruebas 4 Y 5: son los mismos ejercicios que los tres primeros pero con la diferencia de que debemos detenemos un segundo después de haber dado la orden de enfrente, y cuando lo ayudemos a tomar esta posición intentaremos no moverla pierna derecha y, si lo hacemos, trataremos de que el movimiento sea lo menos perceptible posible.

Prueba 6: esta prueba es un tanteo. Pronunciaremos la orden de enfrente pero no manipularemos al perro físicamente. Si el perro se desplaza de nuestro lado izquierdo y se coloca enfrente de nosotros, aunque lo haga de un modo torpe, le daremos 6 puntos. Haremos como si esta prueba fuera otro ejercicio más de entrenamiento, lo conduciremos a la posición original y lo recompensaremos con un trozo de comida.

Pruebas y tests subsiguientes: realizaremos 10 pruebas adicionales, como las de la modalidad 4 y 5, Y después una de tanteo, como la del número 6.

  • Si el perro realiza la maniobra de la prueba 6 correctamente, le daremos 5 puntos.
  • Si no lo hace, volveremos a realizar 10 pruebas más. Al finalizarlas, repetiremos el test 6 de nuevo. Si el perro responde a la orden de enfrente sin nuestra ayuda (sin importar que lo haga con torpeza o lentamente), obtendrá 3 puntos.
  • Si el perro se coloca delante de nosotros pero no se sienta, 2 puntos.
  • Si el perro se levanta al oír la orden de enfrente pero no se mueve, 1 punto.
  • Si el perro continúa sentado al recibir la orden, O puntos.

 

TEST 12 : resolución de problemas complejos

Necesitamos un rectángulo de cartón de gran tamaño para que el perro no pueda saltar por encima de él cuando empieza el ejercicio. Haremos en el cartón una abertura vertical de unos 8 cm de ancho dejando unos 4 cm de margen en la parte superior e inferior. Después reforzamos el cartón atando o pegando con una cinta adhesiva dos «paredes» a ambos extremos del cartón (éstas pueden ser dos trozos de cartón o dos sillas) para que se mantenga derecho, Colocaremos al perro delante del obstáculo (alguien puede ayudamos a que permanezca quieto si es necesario) e intentaremos que nos preste atención y que nos mire a través del agujero del cartón. Haciendo grandes movimientos, le enseñaremos el cebo por la ventaruta y lo dejaremos caer al suelo a medio metro de distancia de la abertura, fuera del alcance de las patas del perro. En el momento en que pongamos el cronómetro en funcionamiento, le diremos a nuestro ayudante que suelte al perro al tiempo que le animamos a que obtenga la golosina.

  • Si el perro rodea el obstáculo y llega hasta el cebo en menos de 15 segundos, obtendrá 5 puntos.
  • Si lo consigue entre 15 y 30 segundos , 4 puntos.
  • entre 30 y 60 segundos, 3 puntos.
  • Si al cabo de 1 minuto el perro no ha obtenido el cebo, permaneceremos quietos tras la barrera alentando con vehemencia al perro a que lo consiga sin detener el cronómetro. Si lo consigue antes de 2 minutos,le daremos 2 puntos.
  • Si el perro intenta atrapar el cebo metiendo la pata a través de la ventanita pero no lo consigue, 1 punto.
  • Si el perro no hace ningún esfuerzo transcurridos 2 minutos, O puntos.

 

Interpretación de los resultados del Test de Inteligencia Canina

La interpretación de los resultados es clara y concisa.

  1. De 54 puntos en adelante: un perro con esta puntuación es un
    animal sobresaliente. Es bastante inusual encontrar un perro dotado de este nivel de inteligencia. Dentro de nuestro grupo de estandari­zación (un promedio entre todas las razas sometidas a estas pruebas), menos del 5 % de los perros alcanza este nivel de inteligencia.
  2. Entre 48 y 53 puntos: es un perro considerado superior y con un nivel alto de inteligencia.
  3. Entre 42 y 47 puntos: este perro tiene un nivel de inteligencia medio-alto y debe tener la capacidad de llevar a cabo cualquier ta­rea que solemos exigir a un perro corriente.
  4. Entre 30 y 41 puntos: esta puntuación determina la inteligencia media de un perro. Un perro con este nivel tendrá momentos muy lúcidos en su comportamiento, pero para según qué trabajos no se mostrará tan inspirado.
  5. Entre 24 y 29 puntos: el nivel de inteligencia de este perro es bajo. A pesar de que algunas veces actúa con rapidez y parece un perro listo, la mayor parte del tiempo necesitará esforzarse para entender lo que se le está pidiendo.
  6. Entre 18 y 23 puntos: un perro con esta puntuación está en el límite de la normalidad. Tiene, dificultades para adaptarse a las si­tuaciones cotidianas y para satisfacer las exigencias de su amo. Sin embargo, en un entorno organizado y de poca actividad puede actuar sin problemas.
  7. Menos de 18 puntos: la inteligencia adaptativa de estos perros tiene claras deficiencias. La convivencia con estos animales puede resultar muy difícil.