Enseñando nuevos trucos a mi perro.

Cesar Guzmán  

 

Si su perro ha resultado un buen alumno y ya domina los ejercicios de obediencia, tiene una buena base para introducirlo en nuevas habilidades y pasar ratos agradables, amenos y divertidos.

 

Enseñarle que se siente sobre las patas . Este ejercicio es aconsejable para perros pequeños, medianos o que posean la disposición adecuada. A los perros de talla grande generalmente les resulta incómodo mantener el equilibrio en esa posición. Los perros recios y de patas cortas, cómo el Yorkshire Terrier, el Maltés... la practican con más facilidad. Para enseñar este ejercicio, el perro debería tener al menos seis meses. Empezaremos pidiéndole amablemente "firme" mientras sostenemos un premio a la altura de la cabeza del perro, próximo a su alcance . Esperaremos hasta que el perro levante suavemente la parte delantera de su cuerpo encontrando el punto de equilibrio, entonces recompensaremos. Repita el procedimiento, animando al perro a mantener el equilibrio por sí solo durante más tiempo. Se tendrá que tomar algo de tiempo y paciencia para realizar este ejercicio, de lo contrario su perro podría balancearse y apoyar rápidamente una pata para asegurarse ante la primera señal de pérdida de equilibrio. Una vez que lo haga con fluidez limítese a felicitarlo únicamente cuando sea usted el que le haya ordenado que realice el ejercicio, a menos que pretenda que su perro se pase el día haciendo el "indio" para llamar la atención....ja.ja.ja...

 

Enseñarle a "hacerse el muerto". Para realizar este ejercicio, el perro deberá primero conocer la orden de tumbado. El paso siguiente sería enseñarle a hacerlo de costado introduciendo la orden  de "muerto". Una vez tengamos tumbado el perro en "suelo", le empujaremos suavemente hasta colocarlo tumbado de costado. Será entonces cuando le diremos “ bien muerto” mientras lo acariciamos y/o le damos su premio. En sucesivasa repeticiones lo mantendremos en la posición de "muerto" durante más tiempo, presionándole con la mano cuando sea necesario. lo practicaremos varias veces y en sucesivas sesiones, hasta que entienda que no sólo ha de tumbarse sino que ademas debe mantener la posición para conseguir la recompensa. Es importante recordar que siempre hay que elogiar y premiar en mayor medida al perro cuando realiza correctamente el ejercicio sin ayudas.

 

Enseñarle a dar la pata. Siéntese o arrodíllese y haga que él se siente frente a usted. Indíquele la orden que quiera utilizar, por ejemplo ¡dame la pata! o ¡saluda! y seguidamente tómela con su mano elogiándolo claramente. Repita el proceso un número suficiente de veces, entonces empiece a pedirselo pero ahora sólo ofrezcalé su mano y espere unos instantes a ver si reacciona al aprendizaje, sino proceda como en el paso anterior. Repita este proceso hasta que su perro responda con claridad cuando usted le pida que salude.

 


Enseñarle a ladrar cuando se le ordene. Que el perro ladre cuando se le ordena, puede ser útil además de divertido. Podemos capturar el ladrido repitiéndole "bien Ladra" cada vez que el perro ladre voluntariamente. posteriormente incitelo a ladrar con la orden que utilizamos en la captura y compruebe si hizo la asociación correctamente. Si lo hace bien premielo efusivamente, sino repita el proceso hasta que consiga el resultado esperado. En varias sesiones en las que el perro asocie la orden con la acción de ladrar y la obtención de su premio, lo habremos conseguido, entonces puede empezar a pensar en pedirle más de un ladrido para conseguir su premio..

 

Enseñarle a traer objetos: correr tras una pelota y llevarla en la boca forma parte del instinto cazador del perro, por lo que nos será muy fácil enseñárselo. Le colocaremos una correa larga al perro, le haremos sentar a nuestro lado y mostrándole la pelota o el objeto que queremos que nos traiga, lo lanzaremos cerca y le incitaremos a buscarla a la vez que le daremos la orden de "Trae". Al principio lanzaremos el objeto a una distancia corta, una vez que el perro atrape el objeto, tiraremos suavemente de la correa hacia nosotros mientras lo llamamos. Cuando lo tengamos delante, con el objeto en la boca, lo felicitaremos efusivamente se lo forcejearemos levemente, pero nunca se lo quitaremos de la boca hasta que él nos lo entregue voluntariamente. Entonces lo lanzamos otra vez y repetimos hasta que realice el ejercicio con fluidez. Progresivamente, iremos aumentando la distancia de tirada del objeto y como habremos practicado la llamada con la orden de "Aquí", ya no será necesario tenerle puesta la correa; lo practicaremos sin ella. La correa en un principio nos asegura que el perro no se irá corriendo con el objeto y nos dejará solos. Con ella, nos aseguramos que la orden que le vamos a dar la realizará correctamente porque no podrá escapar. En este ejercicio practicaremos la llamada y a la vez aprenderá a traernos la pelota o cualquier otro objeto que lancemos.

" A algunos perros, les gusta traer objetos en la boca y es una cooperación que no debe desperdiciarse, aunque el periódico nos llegue algo desbaratado"

 

 

A medida que nuestro perro va creciendo, quizás observemos en él conductas que pueden desarrollarse y convertirse en habilidades peculiares de manera natural mediante la captura. Por ejemplo: algunos perros arrojan objetos o los recogen y nos los traen para que juguemos con ellos, rascan el suelo, abren puertas, arrastran objetos...etc. Estas conductas son variantes de comportamientos caninos normales y pueden capturarse y fomentarse mediante el estímulo y la recompensa en el momento adecuado.

 

Estos son sólo algunos ejemplos, pero hay cientos de habilidades que podríamos enseñar a nuestro perro y diversas formas de conseguirlo. Compartir tiempo con tu mascota es una forma divertida de aprovechar nuestro tiempo de ocio, a la vez que fortalecemos la relación con nuestro perro.

 

Un Cordial Saludo.

César Guzmán